NASA

Más pruebas de que el universo se expande más rápido de lo esperado

HE0435-1223, situado en el centro de esta imagen, se halla entre los cinco cuásares más notables descubiertos hasta la fecha mediante el efecto de lente gravitatoria. La galaxia en primer plano crea alrededor de ella cuatro imágenes distribuidas casi de forma uniforme del lejano cuásar. (Foto: ESA/Hubble, NASA, Suyu et al.)

Valiéndose de galaxias como gigantescas lentes gravitatorias, un grupo internacional de astrónomos que ha empleado al Telescopio Espacial Hubble de la NASA y la ESA ha hecho una medición independiente de lo rápido que se está expandiendo el universo. El ritmo de expansión recién medido para la región local que ocupamos en el universo coincide con constataciones previas. Sin embargo, estas se hallan en desacuerdo, de forma intrigante, con las mediciones relativas al universo temprano. Ello sugiere que los astrónomos se ha tropezado con un enigma fundamental en el corazón de la cosmología.

 

La constante de Hubble, el ritmo con el que el universo está expandiéndose, es una las magnitudes fundamentales que describen nuestro universo. Un grupo de astrónomos de la colaboración H0LiCOW, encabezados por Sherry Suyu (del Instituto Max Planck para la Astrofísica en Alemania), utilizó el Hubble y otros telescopios en el espacio y en tierra para observar cinco galaxias con el objetivo de llegar a una medida independiente de dicha constante.


La nueva medición es completamente independiente de otras mediciones de la constante de Hubble en el universo local que se valieron de estrellas variables cefeidas y supernovas como puntos de referencia. Aunque concuerdan con ellas.

 

Al contrario, el valor medido por Suyu y sus colegas, así como aquellos medidos usando cefeidas y supernovas, son diferentes de las mediciones hechas por el satélite Planck de la ESA. Pero hay una importante distinción: el Planck midió la constante de Hubble para el universo temprano a partir de sus observaciones del fondo cósmico de microondas.

Si bien el valor de la constante de Hubble determinada por el satélite Planck encaja con lo que se sabe hoy en día del cosmos, los valores obtenidos por los diferentes grupos de astrónomos para el universo local están en desacuerdo con el modelo teórico del universo más aceptado. Ello apunta a que el universo se expande más deprisa de lo que se creía.

Un sistema planetario parecido al nuestro a sólo 10 años luz

Ilustración artística de Épsilon Eridanus. Creditos: NASA/SOFIA/Lynette Cook

El Observatorio Estratosférico para Astronomía Infrarroja (SOFIA por sus siglas en ingles), un observatorio emplazado en un avión de la NASA, completó el
estudio de un sistema planetario cercano. Las investigaciones confirmaron que este tiene una arquitectura muy similar al sistema solar.

Épsilon Eridani (eps Eri) es una estrella a 10.5 años luz de distancia en la constelación de Eridanus en nuestro hemisferio. Es el centro del sistema planetario más cercano que tenga una estrella similar a nuestro sol cuando era joven. Por los tanto, es un lugar privilegiado para investigar cómo se forman los planetas alrededor de cuerpos estelares como el Sol.

Asimismo, estudios previos indican que eps Eri tiene un disco de escombros. Así denominan los astrónomos al material remanente que continua orbitando una estrella luego de la formación de sus planetas. Los escombros se conforman de gas o polvo, además de hielo y rocas. Estos discos pueden ser amplios, continuos o concentrarse en cinturones, parecidos al cinturón de asteroides del sistema solar o al Cinturón de Kuiper -la región más allá de Neptuno donde se encuentran cientos de miles de objetos fríos y rocosos.

Además, las detalladas mediciones del movimiento de eps Eri sugieren que un planeta con una masa parecida a Júpiter orbita la estrella a una distancia comparable a la distancia de este planeta gaseoso con nuestro Sol.

SOFIA es un avión a reacción Boeing 747SP modificado para albergar un telescopio de 100 pulgadas de diámetro (2,5 metros). Este instrumento permitió al equipo a bordo de SOFIA distinguir detalles tres veces más pequeños que otros telescopios más chicos. Además, la poderosa cámara infrarroja llamada FORECAST posibilitó estudiar la más intensa emisión infrarroja del material caliente que rodea eps Eri. Esta emisión tiene una longitud de onda entre 25 y 40 micrones que es indetectable por observatorios edificados en el suelo.

 

Una mirada a NGC 891

NGC 891
La gran galaxia espiral NGC 891 se extiende a los largo de 100 mil años luz de distancia y se observa casi totalmente de canto desde nuestra perspectiva.  De hecho, a una distancia de 30 millones de años luz en la constelación de Andrómeda, NGC 891 es muy similar a la Vía Láctea. A primera vista, tiene un disco galáctico plano y delgado formado de estrellas y un bulbo central, atravesado en el medio por regiones de polvo oscuro.  Sin embargo, estas zonas negras son filamentos de polvo que se encuentran a cientos de años luz por encima y debajo de la línea central. Aparentemente, fueron expulsados fuera del disco por explosiones de supernovas o una intensa actividad de formación estelar. Finalmente, otras galaxias más débiles pueden apreciarse también cerca del disco in este retrato íntimo de NGC 891. 
 
Imagén: Adam Block, Mt. Lemmon SkyCenter, U. Arizona

 
Suscribirse a RSS - NASA